Sexo y banda ancha

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Una de las transmisiones de datos más importantes que realizamos en nuestra vida es la de nuestro genoma. Se trata de una transmisión en la que no caben errores —pues a la postre no se pueden corregir—, por lo que no se busca eficiencia, sino seguridad. Para conseguir este fin, la selección natural nos ha dotado de un mecanismo que cifra la información con uno de los códigos que más redundancia llevan del mundo. Leer más de este artículo